5 errores de ciberseguridad que cometen las PYMEs (y cómo evitarlos)
Los ciberdelincuentes no apuntan solo a las grandes corporaciones.
De hecho, las PYMEs son su objetivo favorito.
¿Por qué?
Porque suelen tener menos controles, menos personal especializado y una falsa sensación de seguridad.
Los números no dejan lugar a dudas:
una gran mayoría de las PYMEs sufre al menos un incidente de seguridad al año, y para muchas de ellas un ataque serio marca el principio del fin. No por el ataque en sí, sino por el impacto operativo, financiero y reputacional posterior.
En América Latina la situación es aún más delicada: la región muestra uno de los crecimientos más rápidos en volumen y sofisticación de ataques, y las PYMEs suelen estar mal preparadas para enfrentarlos.
La buena noticia es que la mayoría de los incidentes que vemos todos los días son evitables.
No con soluciones mágicas, sino con decisiones básicas bien tomadas.
Estos son los cinco errores más comunes que encontramos en PYMEs… y cómo corregirlos.
1. Contraseñas débiles (o mal gestionadas)
El problema real
Las contraseñas siguen siendo la puerta de entrada principal.
Y en muchísimas empresas esa puerta está apenas entornada.
Contraseñas reutilizadas, cortas, compartidas entre empleados o directamente escritas en un papel. En la práctica, esto convierte cualquier phishing exitoso en acceso directo a sistemas críticos.
El impacto es concreto: una brecha por credenciales comprometidas puede costar cientos de miles de dólares, detener la operación y generar problemas legales.
No es un problema técnico.
Es una decisión de gestión.
Lo que cambió (y muchos no saben)
Las recomendaciones modernas ya no hablan de “cambiar la contraseña cada 90 días” ni de combinaciones imposibles de recordar. Hoy el foco está en:
- contraseñas largas (frases, no palabras)
- unicidad (una por servicio)
- verificación contra bases de datos de contraseñas filtradas
- autenticación multifactor
Una contraseña corta y compleja es peor que una frase larga y única.
Qué hacer
- Usar un gestor de contraseñas corporativo
- Exigir contraseñas largas (frases)
- Activar MFA en todas las cuentas críticas, sin excepción
- Verificar periódicamente filtraciones de credenciales corporativas
2. Ignorar actualizaciones y parches
El problema real
Muchas PYMEs postergan actualizaciones por miedo a “romper algo”.
El problema es que los atacantes no esperan.
Hoy, una vulnerabilidad publicada puede estar siendo explotada en cuestión de horas o días. Los dispositivos de borde —firewalls, VPNs, routers— son objetivos prioritarios y, paradójicamente, los menos parcheados.
No actualizar no es conservador.
Es asumir un riesgo innecesario.
Lo que vemos en la práctica
- Firewalls con meses sin parches
- VPNs expuestas con vulnerabilidades conocidas
- Sistemas “críticos” que nadie se anima a tocar
Ese retraso suele ser el punto de entrada de ransomware.
Qué hacer
- Activar actualizaciones automáticas donde sea posible
- Definir una ventana semanal de parches
- Priorizar siempre dispositivos expuestos a Internet
- Mantener un inventario real de sistemas y versiones
- Seguir alertas de vulnerabilidades explotadas activamente
3. Falta de formación del personal
El problema real
La tecnología falla menos que las personas.
El factor humano sigue siendo el vector más explotado.
Phishing, vishing, correos falsos, enlaces maliciosos, deepfakes. El usuario promedio tarda segundos en cometer un error… y ese error puede comprometer toda la empresa.
La mayoría de las PYMEs capacita “una vez al año”, si lo hace. Eso no funciona.
Lo que sí funciona
La concientización continua.
Poca carga, frecuente, práctica y sin castigos.
Las organizaciones que entrenan de forma regular reducen drásticamente los incidentes. No porque sus empleados sean más inteligentes, sino porque aprenden a detectar patrones.
Qué hacer
- Capacitación breve y frecuente, no anual
- Simulaciones de phishing reales
- Foco en verificación de identidad y solicitudes urgentes
- Canal claro para reportar incidentes sin culpa
- Incluir escenarios modernos: deepfakes, QR maliciosos, llamadas falsas
4. Backups inexistentes o inútiles
El problema real
El ransomware no se combate negociando.
Se combate restaurando.
Y para eso el backup tiene que existir, estar aislado y funcionar.
En demasiadas PYMEs encontramos respaldos que:
- no se prueban
- están conectados permanentemente
- pueden ser borrados por el atacante
Eso no es un backup.
Es una falsa sensación de seguridad.
El estándar actual
Hoy el mínimo aceptable es el esquema 3-2-1-1-0, donde la copia inmutable es clave. Sin ella, el ransomware también cifra o elimina los respaldos.
Qué hacer
- Implementar backups inmutables o aislados
- Automatizar verificaciones
- Probar restauraciones periódicamente
- Definir tiempos de recuperación claros (RTO / RPO)
- Documentar el procedimiento de recuperación
5. Creer que “a nosotros no nos va a pasar”
El problema real
Este es el error más peligroso.
Y el más común.
Las PYMEs no son invisibles. Son más fáciles.
Menos controles, menos monitoreo, menos respuesta.
Los atacantes lo saben y actúan en consecuencia.
Subestimar la amenaza es, en la práctica, aceptarla.
Qué hacer
- Asumir que la empresa es un objetivo
- Evaluar riesgos de forma realista
- Priorizar controles básicos antes que soluciones complejas
- Definir un plan de respuesta a incidentes
- Asignar presupuesto específico a seguridad
Conclusión
La ciberseguridad no es un producto ni una caja que se compra una vez.
Es una práctica continua.
Las PYMEs que sobreviven a incidentes no son las que nunca son atacadas, sino las que:
- detectan antes
- responden mejor
- recuperan más rápido
En Ayuda.LA ayudamos a empresas a bajar el riesgo real, no a sumar herramientas sin criterio. Evaluamos, priorizamos y acompañamos con una mirada práctica, alineada al negocio.
Si hoy tu seguridad depende de la suerte, es momento de cambiar eso.
Hablemos.